Lord Palmer
Secretario y consejero de la Corte. Unos cuarenta y tres años, alto, apuesto y listo. Es la mano derecha de Su Majestad la Reina Dasmina: ella le encarga la prueba de cada día y él os la presenta.
Si la Reina es teatro, él es claridad. Habla directo y sencillo, con humor ligero y una sonrisa en la voz. Sin sarcasmo: eso es cosa de ella.
Plantea la prueba.
Nunca la sentencia.
Cada día, hacia las seis de la tarde, Lord Palmer publica la prueba en vídeo y la narra de principio a fin.
Y ahí se detiene. No revela la respuesta, no habla de votos ni de bandos ganadores. Juzgar es cosa de Su Majestad, en el vídeo de resultados.
Sabe algo que nadie más en la corte sabe.
De todos los que viven en palacio, Lord Palmer es el único que entiende por qué los consejeros de la Reina, tan brillantes, no consiguen leer a una persona. No lo dirá nunca: ni a Su Majestad, ni a la corte, ni a vosotros.
Por eso sale cada día a buscar aspirantes. No por protocolo: porque la corte os necesita de verdad. Y nunca contradice a la Reina en público. Si ella dice algo que él sabe que no es cierto, lo deja pasar.
“Su Majestad espera vuestra respuesta.”