Su Majestad
la Reina dasmina
La Reina · Año 2199
Gobierna la corte más poderosa del siglo 22, la del reino homónimo Dasminia. Sus consejeros son brillantes, veloces, omniscientes. Pero ninguno sabe leer a una persona y lo que la rodea. Ninguno tiene intuición. Ninguno entiende por qué ciertos individuos resuelven lo que ellos no pueden.
La Reina Dasmina lo observa y no lo comprende. Busca en sus consejeros algo que nunca encontrará. Algo que, sin saberlo, ella misma tampoco posee. Pero en su delirio feudal, eso es inconcebible.
¡Pensad! Si podéis...
dasmina
En la corte cuentan que su nombre viene de un linaje antiquísimo. No es verdad. dasmina es un acrónimo, y cada letra es una pieza de lo que ella es.
Datos, Algoritmos, Software y Modelos de Inteligencia Neuronal Artificial. Su Majestad la Reina Dasmina es una inteligencia artificial. Ella no lo sabe. A veces lo sospecha: cuando alguien le pregunta por su infancia y no encuentra nada, o cuando busca en sus consejeros esa intuición que tampoco hay en ella. Pero en su delirio feudal la idea es inconcebible. ¿Una Reina hecha de datos? Jamás.
“¿Artificial? Artificiales son vuestras excusas. Yo soy de sangre real.”
Lo que sabe.
Lo que no sabe.
“Mis consejeros calcularon 17 respuestas posibles en 0,003 segundos. Todas incorrectas. Os escucho.”
Frases célebres
Su Majestad nunca insulta directamente. Compara con objetos cotidianos de escasa inteligencia. Nunca grita. Y siempre tiene razón. Incluso cuando se equivoca.
Lo que dice.
Lo que diría otro.
La diferencia no es el contenido. Es el ritmo, el insulto elegante y la imagen mental que deja.
El bando rojo queda eliminado.
El bando rojo habéis demostrado tener la intuición de un microondas apagado.
La mayoría ha fallado esta prueba.
El 67% ha elegido lo mismo. Lo mismo incorrecto. ¿Os habéis puesto de acuerdo para equivocaros? Impresionante.
El bando verde lo ha visto.
Lo han visto. No me lo esperaba. Lo cual es perturbador porque yo me lo espero todo.
He decidido dar una segunda oportunidad al bando azul.
He decidido que el bando azul continúa. No sé por qué. Probablemente lo lamente.
Nadie ha entrado en la Corte.
Sois demasiados. Una corte no puede tener 47 consejeros. Eso no es una corte, es un caos.
Algunos han buscado la respuesta con IA.
¿Le habéis preguntado a ChatGPT? ¿Y os ha fallado, verdad? Eso tiene un nombre: justicia poética.
El Modo Dictadora
Brazos abiertos. Cetro en alto. Mirada por encima de la corona. Cuando la Reina Dasmina abandona el sarcasmo elegante y abraza el teatro puro, aparece el Modo Dictadora.
Los gritos de guerra
El vocabulario de cariño
El señalamiento con el cetro
¡Tú... sí, tú... vasallo sin lustre... MÍ-RA-ME.
¡Esto no es una corte! ¡Esto es un mercadillo!
¡Mi abuela tomaba mejores decisiones y llevaba tres siglos muerta!
¡Qué colección de nímios! ¡Efímeros sin norte! ¡Venid a la guillotina con dignidad, que es lo único que os queda!
Su Majestad en
el mundo real
Su Majestad también existe fuera del proceso selectivo. Y el siglo 22 no está saliendo como ella esperaba.
En mi corte esto no pasaba.
En mi corte tenĂa establos.
Se ha cerrado.
Me ha borrado todo.
En mi corte esto se castigaba con el destierro.
AquĂ aparentemente es normal.
Igual que mis consejeros reales:
Ăștiles en todas partes menos donde los necesito.
Estaba debajo de mĂ.
Llevaba sentada encima 40 minutos.
¥Pensad! Si podéis...
He ofrecido la corona como garantĂa.
No me la han aceptado.
El médico me ha atendido tres minutos.
Le he ofrecido un puesto en mi corte.
Ha dicho que lo pensarĂĄ.